” Cuando me regalaron mi primera cámara con 8 años, nadie se imaginaba que se convertiría en una extensión de mi mano. Todos tenemos un don y el mío, tengo claro que es congelar fragmentos de vida, de la forma más bonita y creativa que conozco.
Con los años conseguí unir mis dos pasiones: la fotografía y el mundo militar.
Podría decir que el amor no existe, pero no es cierto… porque amo lo que hago junto al gran amor de mi vida: mi cámara. “
